"Llevar una vida saludable"
Esta puede ser vista como una frase cliché, algo alejada de nuestra realidad llena de estrés y ajetreo; donde dejamos a un lado nuestra salud, y hacemos cosas sin percatarnos el daño que nos hacemos, porque muchas de esos daños son efectos a largo plazo, y como no se ven de inmediato no le damos la importancia que necesita. Muchos piensan que esto no es posible, y otros que sienten muy en fondo aquel remordimiento por la explotación y maltrato que le dan a su cuerpo, ése el único que tenemos, pero son quienes les falta voluntad para aprender a cuidarse y ponerlo en práctica. Suena difícil, pero si te lo propones, para nada lo es. Sólo no dejes que te dominen esos pensamientos impulsivos a seguir esos malos hábitos... Tú eres más fuerte que el pensamiento y las ansias. Lo digo bajo experiencia propia que sí se puede! Y te explicare brevemente los principales hábitos que debes ir abandonando para que empieces a ver los cambios en tu cuerpo y tu vida.
- Abandona los hábitos tóxicos, en especial el cigarrillo. Sin contar el daño que le haces a tu organismo, es matarte poco a poco. Te gustaría restarle la mitad a tu expectativa de vida por un vicio tan absurdo? La respuesta seguro es no, entonces no te dañes más a ti, a los que te rodean y a nuestro planeta. En la siguiente imagen te muestra parte de los beneficios que irás experimentando desde el primer momento de dejar de fumar.
- Aprende a decirle NO al alcohol. Realmente no es necesario, y si lo piensas seguro no te traerá buenos recuerdos las malas experiencias que gracias a unas copas de más has tenido que pasar por ti mismo o presenciado. Pero no sólo esto, saber el daño que causa, es preferible negarse.
Beneficios que trae a nuestra salud no beber alcohol
Para evitar futuros daños en nuestro cuerpo la mejor solución siempre es la prevención. Si aun así, eres un consumidor habitual de alcohol y te estás planteando abandonarlo te vas a encontrar con las siguientes mejoras en nuestra salud.
Eliminando el alcohol reducirás el riesgo de cáncer y mejorarás la salud de tu hígado y riñones
1. Evitas daños en el cerebro
Este es quizá uno de los más importantes. Se ha relacionado el consumo habitual de alcohol con daños cerebrales. A largo plazo estas personas sufren una mayor reducción de la sustancia gris cerebral frente al resto. Por otro lado puede producir el síndrome de Wenicke, produciendo un daño serio en la memoria. Con el tiempo, puede evolucionar al síndrome de Korsakoff. Se caracteriza por un daño aun mayor en la memoria y en la capacidad para aprender cosas nuevas. Además estas personas tendrán lagunas en su vida que rellenarán con confabulaciones (inventándose historias) y pueden sufrir alucinaciones. Desgraciadamente es irreversible.
En adolescentes el daño es peor porque su sistema nervioso y cerebro todavía no han terminado de desarrollarse. Como ya dijimos antes, lo mejor en estos casos es la prevención.
2. Reduces las posibilidades de tener cáncer
Según los estudios de la OMS el consumo excesivo de alcohol está relacionado de manera directa con la propensión al cáncer de esófago, mama, colon, bucal y hepático.
3. Prevención de futuros daños en el hígado y riñones
Enfermedades como la cirrosis alcohólica o la fibrosis hepática pueden ser consecuencia de su consumo.
4. Tendrás una mejor salud cardiovascular
Si bien una copa de vino al día tiene un efecto protector del corazón. Cuando aumentamos esta cantidad el beneficio se va reduciendo de manera gradual y el riesgo aumenta. Nos encontramos con hipertensión, ataques al corazón, accidentes cerebrovasculares, etc.
5. Tendrás una mejor salud gástrica
Aparte de los efectos secundarios que produce un sábado de copas (vómitos, reflujo, etc) nos encontramos con otras enfermedades más serias a largo plazo. Las más típicas son las úlceras, hígado graso, pancreatitis, gastritis... Si no se detecta a tiempo el daño puede ser irreversible.
6. Tus sentidos se agudizarán
Tras dejar un consumo habitual observarás un incremento del sentido del gusto y del olfato (también respirarás mejor). Además tu piel tendrá un mejor aspecto y aumentará tu resistencia.
7. Te vuelves más consciente de tus actos
El alcohol desinhibe a la persona que lo toma, por lo que los consumidores tienden a comportarse de una manera violenta. Los principales afectados son las personas cercanas. También aumenta la probabilidad de otros actos de riesgo como los accidentes de tráfico, relaciones sexuales de riesgo y consumo de otras drogas.
8. Previenes el alcoholismo
Es una de las adicciones más duras y difíciles de tratar por la fácil accesibilidad a la bebida. La dependencia del cuerpo al alcohol es tan grande que si la persona deja el alcohol de golpe puede llegar hasta a morir. Por eso siempre es necesario el ingreso.
Una persona alcohólica aparte de generar un daño serio en su salud también se aísla de sus seres queridos. A menudo hartos de aguantar sus ataques de violencia verbal y física, sus borracheras y cambios en la personalidad. Las relaciones se rompen y la persona acaba quedándose sola. Su vida laboral correrá la misma suerte, ya que llegará un momento en que la persona no pueda pasar unas pocas horas sin consumir.
9. Tienes más dinero para tus cosas
Puede parecer una tontería, pero si dejas de beber tu bolsillo te lo agradecerá.
10. Mejoras tu estado de ánimo
Aunque parezca que el alcohol estimula y anima a la persona, en realidad este efecto solo es una cortina de humo que dura apenas un tiempo. En realidad, el alcohol es una bebida depresora. Eso explica que cuando bebemos tras un par de horas nuestro ánimo baja.
11. Mejorará tu olor corporal
Las personas que beben habitualmente desprenden por los poros una "fragancia alcohólica" difícil de eliminar. Es difícil notarlo porque los consumidores se habitúan a ello.
- Di adiós a azúcares refinados: Evita en la medida de lo posible los alimentos procesados y siempre opta por lo natural. Si tienes mucha ansiedad por el azúcar puedes controlarlo ingiriendo frutas, mínimo dos porciones al día.
El azúcar es una droga, al igual que el alcohol y el tabaco, por eso debe de ser controlada y etiquetada, insiste el responsable de Salud de Ámsterdam, Paul van der Velpen.
el azúcar, a diferencia de la grasa y otros alimentos, interfiere con el apetito del cuerpo creando un insaciable deseo de seguir comiendo, un efecto que la industria alimentaria utiliza para aumentar el consumo de sus productos. "El azúcar altera este mecanismo. Quien utiliza azúcar quiere más y más, incluso cuando ya no tienen hambre. Por ejemplo, se puede ofrecer huevos a alguien y esta persona va a dejar de comer en un momento. Pero tras recibir las galletas va a seguir comiendo a pesar de los dolores de estómago", argumentó Van der Velpen.
"En realidad, el azúcar es una forma de adicción. Es tan difícil deshacerse de la tentación de comer alimentos dulces como el dejar de consumir tabaco. De esta manera las dietas solo funcionan temporalmente. La terapia de adicción es mejor en este caso", aseguró el funcionario.
Van der Velpen quiere ver impuestos sobre el azúcar y límites legales establecidos para la cantidad que se añade a los alimentos procesados. También hay que poner advertencias de peligro, al estilo de los cigarrillos, en los dulces y los refrescos para que informen a los consumidores que "el azúcar es adictivo y perjudicial para la salud".
"Las escuelas no deben vender dulces y refrescos. Los productores de bebidas deportivas que están llenas de azúcar deben ser demandados por publicidad engañosa", propone el experto holandés.
El azúcar, al igual que las drogas, fue creada artificialmente por los humanos. Sus efectos en el organismo de los mamíferos todavía se desconocen, pero en las últimas décadas han aparecido estudios que vinculan el consumo de azúcar con el aumento brusco de la diabetes y el cáncer, así como con las enfermedades cardiovasculares, del sistema nervioso y digestivo. Es más, provoca desórdenes en la función de las células, aumenta el nivel de las plaquetas y provoca el síndrome de déficit de atención con hiperactividad entre los niños.
- No sigas tomando refrescos, bebidas carbonatadas o jugos artificiales.
Estos contienen niveles tan elevados de azúcar como preservantes químicos y cualquier cantidad de ingredientes para nada beneficiosos a nuestro organismo, a lo que simplemente no se te debe pasar por la cabeza consumir por mucha sed que tengas, siempre lo mejor sera agua. Hace unos años no me gustaba el agua, prefería jugos, por lo que sufría de deshidratación constante, hasta que poco a poco mis riñones se fueron afectando al punto de tener múltiples cálculos en uno de ellos, lo que me causó el peor dolor del mundo, cólico nefrítico. Tuve que acostumbrarme a hidratarme luego de tres acontecimientos como ese que me llevaron a hospitalización, y empecé a ver los cambios hasta en mi piel. También descubrí que el agua me gusta al natural, no me agrada helada, y esa fue la simple solución. Realmente mi mejor consejo es beber mucha AGUA.
Bebe suficiente agua y notarás el cambio
- Evita las grasas trans y ve eliminándolas de tu dieta
La grasa Trans no solo eleva el colesterol malo ¡También disminuye los niveles de colesterol bueno!
Las grasas trans se forma cuando se somete a un proceso de hidrogenado a un aceite vegetal, por lo que se altera su estructura natural. La industria alimenticia realiza este tipo de proceso para facilitar la conservación y elaboración de ciertos alimentos ya que es más económico que otros. Pero las grasas trans no son buenas para la salud ya que se acumulan en las arterias y por esta razón se debe evitar su consumo.
Los productos que contienen grasas trans son ricos y fáciles de preparar pero no se debe comerlos en forma frecuente porque dañara nuestra salud. Seguir una dieta natural y equilibrada con un limitado consumo de alimentos industrializados permitirá mantenerse saludable y prevenir ciertas afecciones graves.
Esto quiere decir cero comida chatarra o rápida. Propongamos una dieta que incluya más alimentos naturales y realicemos nuestro plan semanal de menús, para que no nos tome desapercibidos y terminemos cayendo en el fatal error de comer en la calle cualquier chatarra. Salgamos de este circulo vicioso en cuanto antes.
- Esfuérzate por dormir 8 horas diarias
El descanso es primordial para nuestra salud. 8 horas es la media aproximada que necesitamos dormir, aunque cada persona tiene sus necesidades individuales y la cifra puede variar considerablemente. La mayoría de adultos necesitamos dormir entre 7 y 8 horas diarias y, según nuestro reloj biológico, es mejor para la salud dormir por la noche. Pero más importante aún que las horas del sueño es la calidad de nuestro sueño, es decir, dormir bien y descansar. - Marcar un horario más o menos fijo para dormir, al menos entre semana
- No tomar cafeína ni teína, sobre todo después del mediodía
- No comer justo antes de dormir, dejar un mínimo de dos horas para la digestión después de la cena
- Dejar de fumar: la nicotina está directamente relacionada con los trastornos del sueño
Esto es apenas lo principal que promuevo a las personas para que empiecen a notar cambios. Y quizás habrás oído un millón de veces estos consejos, y te parecerán trillados, pero qué tal si comienzas a ponerlos en práctica seriamente, aprende a cuidarte y piensa siempre en el bien que te haces teniendo buenos hábitos. Conviértete en una persona saludable y siéntete orgulloso de cada logro, por mínimo que sea, ya que es en pro de mejorar tu calidad de vida y alejar todas esas cosas que al contrario te la acortan. Debemos ir contracorriente y no ser uno más de los que con el avance de nuestra era moderna ha disminuido su expectativa de vida a cuarenta años. Seamos de los que pueden alcanzar luchando aunque sea ochenta. Sí se puede, bajo constancia.

Excelente trabajo muchachos
ResponderEliminarMuuuchas gracias, profe!
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